camino entre ‘zombies digitales’ de todas las edades que apparente en cada esquina de mi ciudad”

Camino entre “zombies digitales” de todas las edades que apparente en cada esquina de mi ciudad. En realidad, parezco yo el zombie de una especie en extinción, la de los que recurremos los parques para contemplar los árboles, los pájaros y las calles para encontarnos con otros seres humanos.

El mundo digital no da espacio a esa pausa. Exige, appremia. Todo es imminente, todo es urgente, todo es aquí y ahora. This experience is conditioning our vision of the world, and its consequences are so great that they escape our imagination.

Y es en este mundo donde educamos a nuestros hijos, nos relacionamos, trabajamos y aspiramos desarrollarnos personal y profesionalmente con algunas preguntas dando vueltas sobre nuestras cabezas: ¿cómo enfrentar esta especie de paranoia digital que estamos viviendo, o padeciendo, que parece llevárselo todo, including our form of relationships, of seeing the world, of educating and also of seeking work or desarrollarnos profesionalmente exprimiendo to the maximum the enormous possibilities that nos ofrece este cambio de época?

Technologies and social networks have given rise to the so-called cyberculture that has transformed our way of communicating and informing, but it is also having a profound impact on our way of living, thinking and being with others. Diversos autores han estudiado esta verdadera revolución comparable a la producida por la invención de la imprenta. Hay quienes valoran esta nueva ‘sociedad de la transparency’ en curso -que hace más democratica el accesso al saber y al poder -, otros en tanto, advierten el peligro de que ésta se transform en una sociedad del control, even me atrevería a bautizar this phenomenon as “dementia digital”.

The technological development, which is irreversible, is very important and can bring great progress to the human being in all senses, including intellectual, just as it happened with atomic energy, which served to cure cancer, but also to produce the atomic bomb , which killed a million human beings in Hiroshima. Ese es un ejemplo de cómo un elemento técnico, depending on quién lo use, puede convertir en algo sanador, o en algo destructor.

Hoy tenemos niños en los colegios y jóvenes en las universidades y ven las empresas que son nativos digitales, o más bien en algunos casos, adictos digitales, y este es un tema que no se enfrente en toda su dimension.

Dan ganas de escapar de estas tribus de addictos digitales, me dan ganas de pararme en mitad de ellos, y gritar a voz en cuello, ¡viva la realidad!, ¡viva el viento, las hojas, vivan los rostros, vivan las cosas que se tocan y se holen, las puestas de sol, el viento en la cara, el crujido de las hojas en otoño, los abrazos y las lágrimas! ¡No tanta realidad virtual, por favor! Siento simpatía por todos esos niños y jóvenes y me conmueve su tremenda orfandad, su profunda soledad. Muchos de ellos, lamentamentamente, estarán viviendo en un mundo sin ideales, sin luchas épicas, sin sentido trascendente ni proposição y me dan unas ganas locas de abrazarles a todos, uno por uno, y decirles, ¡oh mis addictos digitales, abandonados en una sociedad sedentaria, vosotros que fuisteis libres como el viento o las gaviotas ahora os digitalizáis y os encerráis en vuestros cibermundos de buscadores, de algoritos, de códios, de inputs, de outputs o de kpi´s.

¿Quién está behind all this? ¿No será una expresión de la enajenación o locura que nos domina, que nos tyraniza, que nos desestabiliza y nos menacea cada vez con major intensidad? El hombre no es malo, por supuesto que no, pero ojo, a veces es un poco cabeza dura, por decirlo elegantemente, ¿no?

¿Cuándo la lluvia will return again? Every time it rains, I propongo salir a bailar a las calles. Que los niños se calcen sus botas katiuskas y extiendan los brazos al cielo para recibir dichosos las primeras gotas de agua. Que los adults cierren los ojos y recuerden las profusas lluvias de su infancia. Que se celebre por todas partes esta verdadera fiesta, que llueva y no deje de llover, para que limpie el mundo y acarice la tierra. Es la pausa que todo ser humano necesita para restar de ese consancio del mundo digital. Nada está tan perdido si todavía llueve. Todos queremos llover, ser lluvia en un mundo seco, estéril, frío y dehumanizado.

Roberto Cabezas Ríos Director of Development Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra

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