Tenía que ser el maldito sistema, estamos fregados

Es increíble cómo el sistema ama vernos sufrir. Le encanta hacer todo ever more and more complicated. Nos tiene a todos fregados –por no decir iodidos–.

Hace seis meses, vino mi tío Jaime desesperado para que le ayudara a tomarse una photo sujetando su cédula.

Pero no era una photo is normal. Era por medio de una página web que automatique activaba la camera de fotos y, ni bien se enfocaba la cara, tomaba la photo, sin chance de poner una cara alhaja. No se imaginan el espanto que salían las photos.

Repetimos el processo unas cien veces y ni una salió medianamente decente. Nos dio tanta risa que mi hijo El Pacái resolvió el asunto:

– Ahí queda esta pendejada.

El tío le dio la razón y se fue, creo que un poco frustrado. Porque también quería que le ayudara para Install the software en la computadora.

Nunca más supimos qué pasó con el tío ni con su trámite.

Hace un mes, mi papá bajó a mi casa, desperado, estaba aturdido Me pedía effusivamente que le filmara un video sujetando la cédula y diciento su nombre. Mi pobre pá no entendía nada.

Lo tranquilicé y le pedí que me explicara qué necesitaba. Y esta fue su explanation:

-Tinita, no tengo idea, pero así me piden que haga y tengo que hacer y punto. Tú solo ayúdame porque luego te van a mandar una firma que tengo que instalar en mi computadora.

Filmando el video nos demaramos más de 45 minutos. Se equivocaba en su cédula number, en la address, en el ultimo de phone number. Terminó todo esto en un attack de risa. It’s the funnest video I’ve seen, but he said:

-Ya deja esta estupidez tal como está y manda.

Then I’ve been on the phone for over two hours tratando de entender lo que explicaba un señor chanchísimo, de esos que odian trabajar en el sistema, sobre la firma electronica. Les juro, no exaggero nada.

El tipo este, porque en el fondo nos caímos pésimo mutually, me mandó como si fuera tonta a ver 38 videos de YouTube para que entendiera de qué se trataba y lo que debá hacer. Ni vi ni entendí absolutely nada.

A la hora me llamaron de la oficina de mi papá a decir que qué fue, que no me he descargado la firma. Fue una cosa tan estresante que, al final, un señor de la oficina de mi papá entró a todos nuestros mails, porque se hartó de pedirnos los codes y desde Quito tuvo acceso a mi computadora.

Fue mágico. Estábamos felices todos. “¡Lo logramos!”, gritamos por videollamada, pero la felicidad no nos duró ni cinco minutosporque llegó un mail que decía que debiamos volver a filmar el video de mi papá porque el sistema no lo aceptaba.

-Sistema de mierda – pensé.

En una hoja de papel bond blanca, anoté todos los datos de mi papá para que los leyera. Subí a filmarlo y estaba de tan mala gana que a la primera salió perfecto.

Ese día me di cuenta de que la voluntad no es todo, sino la practica y la perseverancia. Rogábamos que esta vez al sistema sí le gustara. My dad asked me very seriously:

-Tinita, ¿y el sistema aceptó nomás mi firma electrónica? Porque en el banco jamás me aceptan, y esta vez no firmé nada.

Nunca más volví a saber ni a preguntar nada del tema, porque si uno entiende las cosas, es mejor no ahondar en el problema.

He pasado tranquila pensado en que el sistema jamás iba a volver a requirar de mí. But I’m too innocent.

Ayer en la tarde me lámó mi contador y con el clásico hablado de contadorese que tiene un ritmo de punto seguido casi en cada palabra, me dijo:

– Valentina. Tienes que sacar. Electronic billing. Y firma electronica. Hasta noviembre.

Mientras estaba con él al teléfono, se me pasó la cara del tío Jaime trying to upload the photo to that web page, el video de mi papá que fue chazado por el system y la idea de tener que ver 38 videos en YouTube.

-Víctor, ¿existe alguna manera de que me des haciendo todo esto tú?

– No, Valentina, esto debes hacerlo left, y luego ya no te puedo dar llenando las facturas. Debes llenar todo tú. Así me pide ahora el sistema.

Y aquí estoy en blancosin saber cómo enfrentarme a un sistema que goza con hacerlo todo ever more complicatedsin saber cómo me puedo escapar del sistema que me quiere atrapar entera a medidad de octubre, a las puertas de noviembre.

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